Luego que una persona padece una torcedura, lo común es que aparezca dolor en la zona, el cual va aumentando con el movimiento de la articulación y al tocarla.

Al avanzar las horas, comienza a inflamarse, con lo cual puede aparecer un hematoma en las 24 horas siguientes a la torcedura.

Si al momento de la torcedura has percibido una especie de chasquido, es probable que el ligamento se haya roto.

El esguince puede impedir el movimiento de la articulación, por lo que este deja de ser funcional o bien puede presentarse limitaciones hasta su curación. Se recomienda no forzar la articulación, (por ejemplo, caminando en el caso de esguince de tobillo) ya que si no se cura por completo la lesión puede generarse un daño crónico y reproducirse con la más mínima torcedura.

Existen tres tipos de esguince:

  • Primer grado: los ligamentos se distienden y se deforman más allá de lo que su elasticidad les permite, pero sin llegar a romperse.
  • Segundo grado: se produce una rotura parcial de uno o varios ligamentos.
  • Tercer grado: la rotura del ligamento es completa.
Si tienes algún síntoma de los descritos, te esperamos en FT Sportherapy.

Artículo creado con información de sabervivirtv.com.